Como persona, tenemos que saber de todo tipo de
cultura. En cualquier carrera, hay diferentes tipos de personas y con
diferentes orígenes. Necesitamos adaptarnos a cada uno de ellos y aprender de
ellos nos hace más culto y sabios y menos ignorantes. En el proceso de
aprendizaje, entendemos ademanes y palabras nuevas que nos ayuda a un éxito para
relacionarnos sin discriminación y sin ningún tipo de crítica.
Según DuBrin (2008) dice que el verdadero
significado de valorar diversidad consiste en respetar y disfrutar una amplia
variedad de diferencias culturales e individuales. Esta oración me parece
totalmente cierta. La base de toda buena relación es el respeto y la
tolerancia. Indiferentemente el grupo étnico, social y sexual tenga la persona,
debemos de ser capaces de ser profesionales ya que sus capacidades y las
habilidades en la carrera o lo que estudio es lo que importa.
Aprender de otras culturas, no quiere decir que
dejemos de ser quienes somos. Quiere decir que amplía las visiones y misiones
que tenemos. Me parece muy importante tener en cuenta la inteligencia cultural
y evitar errores embarazosos. Estos dos puntos nos pueden ayudar desde
conseguir un trabajo hasta ser los mejores en la empresa.
En mi caso, me ha ayudado tener una familia que
proviene de una cultura totalmente diferente a la costarricense. Mi familia es
conservadora y el respeto por la religión y adultos mayores es muy notable. Aprender
de ambas parte, me hace ver una visión diferente de la vida tanto personal como
profesional.
Una situación muy común ya que mis padres
hablan muy poco el español es la constante burla y estafa que las mismas
empresas hacen. En una situación con un banco, mi papa solicito información de
la tarjeta. La muchacha al no entenderle a mi papa le explico que iba hablar
con el gerente del call center para darle la información que mi papa
necesitaba. Sin embargo, ella no fue hablar con el gerente y lo que hizo fue
burlarse de mi papa. Esto es una constante lucha para mis papas y ellos siendo
de otros países, son personas respetuosas y cultas que la misma persona que lo atendió.